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Un día especial



Hoy mi hija me despertó
con el desayuno preparado,
con una polera de regalo,
con una carta sentida.

Hoy mi hija me ha deseado
un Feliz día del Padre
y me ha dicho:

"-Papá, me caes bien...
si no fueras mi papá,
me gustaría que lo fueras."


Hoy mi hija me ha hecho feliz.

Hoy festejo el décimo día del padre
y tengo la entera sensación
de estar haciéndolo bien.

Hoy es un día especial.

Comentarios

  1. ¡Feliz día del padre!

    Si sientes que lo haces bien seguramente es por algo.

    Un abrazo para ti y otro para Pilar.

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  2. Pero claro que es especial y claro que lo hace bien, nada más hace falta ver la cara de Pilar para estar seguros de que lo haces bien. El brillo de sus ojos lo dice todo, no se necesitan palabras.

    ¡Feliz día del padre!

    ResponderEliminar
  3. Feliz día del padre Gustavo
    y felicidades a tu linda niña
    Un beso,grande.Gizz

    ResponderEliminar
  4. Feliz dia Gus!! Lo estas haciendo bien...Pilar es la prueba de ello...un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Gustavo,
    Felicidades. Regalo más grande no hay que la sonrisa de esa princesa (y que le caigas bien... bárbaro!)
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Momentos inolvidables. Qué bonito verte escribiendo así, con tanto amor. Qué tengas muchos días del padre inmeso en la felicidad de estar con ella.

    Mi infinita gratitud contigo por ese acompañamiento por el renacer espiritual y la partida terrenal de mi padre.
    ¡Nos abrazamos!

    ResponderEliminar
  7. Con la tardanza que me caracteriza, te deseo un feliz día, poeta.

    ResponderEliminar
  8. Muchas felicidades, Gustavo. Qué momento... Ya sabes lo que hay que vivir antes de morir.
    Espero seguir viniendo más regularmente de ahora en adelante.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

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Horrible esperanza

Sumido a la frescura más vital
del ardor violento del olvido sobre la piel
imaginando la existencia frágil
dentro de este envase sin caducidad
pero que vencerá de todas formas
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ensuciarlo con nubes
perfumarlo con aire infecto
tocarlo con magia develada
entregarlo a la desidia de ella
enfermarlo con vicios al vicio
liberarlo con mandarinas de estación
y romperlo en una sola fracción.

Me llevaré a caminar en la maleza
guiado por la pura intuición de sus fronteras
para que la naturaleza me explote en las tripas
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de la sordera y la muda palabra
que se ignorará a inconciencia
para respirar hondo, orondo y sencillo
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cantada con pulso ausente para
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en estas épocas de poco coraje
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viene a impregnar…

Renacernos

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ya no nos salve.

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Omnisilente

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hasta que deje de vibrar
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