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Creciente

 
Su imagen
se diluye en el barro
que trepa por su cuerpo
desde sus pies descalzos.

Su grito
se esfuma en el bramar
del agua que arrastra
a sus críos aún dormidos.

Su mirada
enloquece mientras gira
y sus manos no llegan
a atrapar las pequeñas manos.

Después,
apenas un instante después,
el silencio a bocanadas duras
y un brazo que la sujeta a su pena.

Después,
apenas un instante después,
una pesadilla para siempre
y un juguete que traga la corriente.
 
 

Comentarios

  1. Deci lo que quieras

    ¿Alguna vez pensantes que tenias algo para decirle a algún referente de la vida política de la Argentina?.... Deci lo que quieras Blog dedicado a compartir tu opinión acerca de los distintos actores y referentes de la vida política y social de nuestro país. Expresa tu opinión libremente, anímate a compartirla con los demás cibernautas.
    http://deciloquequierass.blogspot.com

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  2. Una dramática realidad expresada de un sufrir conocido.
    Cada invierno alguna madre no puede alcanzar las pequeñas manos que traga la creciente que baja de los cerros de Caracas, y vive después, la pesadilla eterna que describes.
    Un abrazo
    Gizz

    ResponderEliminar
  3. Hoy es día del equinoccio.
    En un lado del mundo despierta bulliciosa la primavera jugando que fresca brisa.
    Del otro lado el dorado cae de los árboles, para hacer mullidos los pasos del otoño.
    Desde este lado del mundo:
    Te dejo un abrazo con aroma de primavera.
    Besos poeta

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Omnisilente

Se que la canción está sonando
porque mi piel vibra
pero no la escucho.

El cielo de este día parece para siempre
y adivino verte aparecer
detrás de una sombra.

Siento la canción que no escucho
porque la canción no ha terminado y suena.

Quizás nunca vuelva a ser de noche,
ni silencio de luz omnipresente
y de canción interminable.

La materia que es viva
y enloquecida al oír tu nombre
me arrebata los ojos.

No lograré verte
ni escucharé la canción
hasta que deje de vibrar
el cuerpo de mi cuerpo.

Cierro definitivamente los sentidos
para concentrarme hasta explotar
desde la cicatriz del centro.

Me muevo hacia todos los espacios de la casa
y la canción suena y lo sé por mis manos que te buscan.

La música sigue sonando
y yo sin escucharla
me recojo en pedazos
y me voy juntando entre mis manos.

No veo a quién canta la canción
que no escucho
pero se que sigue sonando
entre las cortinas temporales.

Nadie aparece de una sombra.

Nadie aparece por una pregunta.

Nadie abandona
la penitencia del aband…

Renacernos

Un día cualquiera
para el inicio de todos los días
nos caeremos al barro.
Nos volveremos al barro
y del barro nos reinventaremos
para fundar oportunidades
para saltar al otro lado
y desde el otro lado
renacernos.

Un tiempo cualquiera
para el reincio de los tiempos
nos reinauguraremos en adelabios.
Nos volveremos ademanes en la piel
y del puro cuero crearemos un nosotros
para antojarnos errantes
para dejarnos llevar sin traernos
y desde todas las distancias
renacernos.

No sabremos de saber, todo.
No podremos de poder, todo.
No renunciaremos de abandonar, todo.

Desde nuestros confines
oportunamente nos reiniciaremos
para humanizarnos cuando lo salvaje
ya no nos salve.

Para humanizarnos desde el barro
de agua y humus.

Para caernos, ¿por qué no?
Y renacernos.

Horrible esperanza

Sumido a la frescura más vital
del ardor violento del olvido sobre la piel
imaginando la existencia frágil
dentro de este envase sin caducidad
pero que vencerá de todas formas
me propongo
lavarlo con fuego
ensuciarlo con nubes
perfumarlo con aire infecto
tocarlo con magia develada
entregarlo a la desidia de ella
enfermarlo con vicios al vicio
liberarlo con mandarinas de estación
y romperlo en una sola fracción.

Me llevaré a caminar en la maleza
guiado por la pura intuición de sus fronteras
para que la naturaleza me explote en las tripas
poniendo la confianza en el silencio
de la sordera y la muda palabra
que se ignorará a inconciencia
para respirar hondo, orondo y sencillo
al ritmo airoso de una canción desconocida
cantada con pulso ausente para
la danza de la furia enloquecida
que enloquecerá furiosa y letal
de cara al concierto íntimo de mis propias iras.

El viento soplará bravo como sopla el viento
en estas épocas de poco coraje
que entre maldades provocadas
viene a impregnar…