Ir al contenido principal

Ciclos

Inequívocamente
comenzaré siempre por el inicio
chocando las copas con el vino
y deteniendo la mirada partida
sobre el fragor inquietante de tus ojos.

Indudablemente
desbordaré con excusas impares
el cuenco de tu floja paciencia
y partiré los frágiles peldaños
salteando tus distracciones a merced.

Inexplicablemente
me dejarás una carta sobre la mesa
y lloraré loco de penas para que
inequívocamente
termine siempre por el final.

Comentarios

  1. Yo siempre termino por el comienzo.

    ResponderEliminar
  2. Tiene una explicación, y la dio usted.

    Encuéntrela o déjeme ayudarlo a hacerlo.

    gema.iba@hotmail.com

    ResponderEliminar
  3. Parece que ya ayudé o lo encontró sólo debido a su silencio.

    ResponderEliminar
  4. A mí me gusta vivir esos ciclos, disfrutar del inicio, saber que los finales casi siempre se dan, hasta un día en que tal vez el final sea otro.

    ResponderEliminar
  5. Gustavo,si èstas cosas te pasan en la vida, quizàs deberìas dejar de comenzar "inexplicablemente" y finalizar "inexplicablememte".
    Quizàs entonces, no haya màs anònimos que aparezcan ni màs anònimos que respondan.Quizàs entonces, haya màs explicaciones de reales comienzos y otros finales màs gratos.
    Es mi primera devoluciòn.Aprecio mucho còmo escribìs, siempre estimularè que lo hagas.

    moni_chm

    ResponderEliminar
  6. Inexplicablemente, usted pretende comenzar inequívocamente. Indudablemente, actuará inequívocamente (mucha calle) Inexplicablemente llorará por lo que parió indudable e inequívocamente (tanto cálculo sólo resta) . Pascal (y me atengo a su faceta, la de Pascal, digo, de exactitud matemática) decía (¿inequívocamente?) “El corazón entiende razones que la razón desconoce” Celebro los ciclos, por nada dejaría de maravillarme con el nacimiento que siempre implican, aunque después la muerte llueva en cartas... Le cito también a Luis Eduardo Aute “Pero, quiero que me digas, amor, que no todo fue naufragar, por haber creído que amar, era el verbo más bello, dímelo, me va la vida en ello...” Dos citas, creo que “en estas cosas”, como les dice M, saben siempre mucho más otros que uno mismo. Hay exceso de “mente” ¿se tocó para corroborar que aún late? Je!
    ¡Ah! Me causaron extrema ternura los “frágiles peldaños”
    Beso

    ResponderEliminar
  7. irremediablemente
    vuelvo por estos lares
    atraido por tu música,
    sueva a veces,
    aspera otras,
    yo también sufro ciclos

    ResponderEliminar
  8. "Son cosas que pasan" diría alguien que no tiene nada para decir.

    ResponderEliminar
  9. Repito lo que ya dije...mas de una vez...musicalidad...eso tiene y mucha...mas alla de las letras y del mismisimo sentimiento...
    Me encantó

    ResponderEliminar
  10. Cuando la vida no te sea fácil, recuerda siempre esto:
    — Que sepas, en tu corazón, que hay otros que nunca te olvidan.

    — Que siempre encuentres un arco iris después de una tormenta.
    — Que celebres las cosas maravillosas que hay en ti.
    — Y cuando llegue el mañana, que puedas comenzar de nuevo.
    — Que recuerdes cuantas sonrisas pueden llenar un día.
    — Que creas que tus anhelos serán una realidad.

    — Que encuentres tiempo para apreciar la vida
    y tiempo para compartir tu belleza espiritual.
    —Que veas tu presente como un regalo, y tu futuro como otro más.
    — Que agregues una página dorada al diario de cada nuevo día, y que puedas convertir "la felicidad eterna"
    en eterna felicidad.

    Y que siempre sigas sembrando las semillas de tu sueños.
    Porque si sigues creyendo en ellos, tus sueños seguirán tratando de florecer en ti.
    adriana esposa de ramon,adriana_sanchez1982@hotmail.com
    un cordial saludo

    ResponderEliminar
  11. Los finales son inaplazables, temidos pero siempre previsible spor el corazón.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Horrible esperanza

Sumido a la frescura más vital
del ardor violento del olvido sobre la piel
imaginando la existencia frágil
dentro de este envase sin caducidad
pero que vencerá de todas formas
me propongo
lavarlo con fuego
ensuciarlo con nubes
perfumarlo con aire infecto
tocarlo con magia develada
entregarlo a la desidia de ella
enfermarlo con vicios al vicio
liberarlo con mandarinas de estación
y romperlo en una sola fracción.

Me llevaré a caminar en la maleza
guiado por la pura intuición de sus fronteras
para que la naturaleza me explote en las tripas
poniendo la confianza en el silencio
de la sordera y la muda palabra
que se ignorará a inconciencia
para respirar hondo, orondo y sencillo
al ritmo airoso de una canción desconocida
cantada con pulso ausente para
la danza de la furia enloquecida
que enloquecerá furiosa y letal
de cara al concierto íntimo de mis propias iras.

El viento soplará bravo como sopla el viento
en estas épocas de poco coraje
que entre maldades provocadas
viene a impregnar…

Por si acaso

Si usted señora
acaso se atreva a escucharme,
le diría que nada yace bajo el lacio
porque no quedaron cabales ni posibles
y la salubre ansiedad no es madre de miedos.

Si usted misma
fuese a tropiezos sobrevolando,
la acogería donde no anida el rumor
porque he dejado de ser por este cuerpo
y amuro en mis pesadillas una rasca de sueño.

Si usted también
apostara y acertara en rodearme,
le entendería lo que bien sepa decir
porque a fuerza he escuchado maldades
y he aprendido a separar palabras sin sentido.

Si usted ahora
lanzara fuerte y artero el rayo,
le consentiría amaneceres ajustados
porque no hay noche de ayer mejor a hoy
y sepa señora que ya no persigo vanas victorias.

Si usted mañana
oyera de mi boca un imposible,
no inquiete sus romanceras alarmas
porque no suplicaré sus beneficios severos
y estaré en la puerta de sus labios por si acaso.


Renacernos

Un día cualquiera
para el inicio de todos los días
nos caeremos al barro.
Nos volveremos al barro
y del barro nos reinventaremos
para fundar oportunidades
para saltar al otro lado
y desde el otro lado
renacernos.

Un tiempo cualquiera
para el reincio de los tiempos
nos reinauguraremos en adelabios.
Nos volveremos ademanes en la piel
y del puro cuero crearemos un nosotros
para antojarnos errantes
para dejarnos llevar sin traernos
y desde todas las distancias
renacernos.

No sabremos de saber, todo.
No podremos de poder, todo.
No renunciaremos de abandonar, todo.

Desde nuestros confines
oportunamente nos reiniciaremos
para humanizarnos cuando lo salvaje
ya no nos salve.

Para humanizarnos desde el barro
de agua y humus.

Para caernos, ¿por qué no?
Y renacernos.