Ir al contenido principal

Ella fuma


Ella
encendió su cigarrillo
en un ademán calculado,
hundió su mirada en el fuego
y se expiró en el humo caprichoso
de la bocanada que silbó en sus labios.

Después
me miró, me sonrió
y desvió sus ojos para despedir
a un fantasma que la desalojaba,
y acercándose, tanto que no recuerdo
si lo pensé, escuché la biendicha bienvenida.

Entonces
me acarició con gracia,
besó mi boca a boca desmesurada
tomó mi mano a mano entre las suyas
y volvió a sonreirme y a fumar y a mirarme.
Me sentí tranquilo y miré el cigarrillo en su mano.



Comentarios

  1. Hay que poseer mucha templanza para mantenerse tranquilo en esa situación; para que, si le pinchan a uno, salga algo de sangre; para que no salga de estampida el corazón y quedar exangüe.
    Hay besos que nos dan la vida matando muy lentamente.

    ResponderEliminar
  2. BELLO
    Cinematograficamente..muy visual...y muy sureño
    ¡Bello!
    Besos Gizz

    ResponderEliminar
  3. Me encantó el poema,
    excelente lo del fantasma!
    (Lástima lo del cigarrillo)

    ResponderEliminar
  4. Hermoso.

    Me encantó lo de la despedida del fantasma. Maravilloso como usas el boca a boca y mano a mano.

    Muy lindo.

    ResponderEliminar
  5. Muy buen poema, me encanta la forma dulce de la que narras cuando ella te sonríe.
    Te quiero, papi.

    ResponderEliminar
  6. Me encantó...es intimista...es esperanzador...Esta bueno despedir a los fantasmas que nos desalojan...
    Gracias Gustavo..Una vez mas...una maravilla!
    Un abrazo...hoy...casi de fantasma...

    ResponderEliminar
  7. será posible que no seas mas que un fantasma que expire en el próximo de sus cigarrillos?
    ojalá que permanezcas!
    felicidades y beso.

    ResponderEliminar
  8. Transmite mucho este poema...muy lindo.Sí mucho.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  9. lo importante es la tranquilidad final porque si bien el poema denota un estado de "¡a ver que sucede!", en el último verso todo se resuelve... como por arte de magia...

    es fantástico "besó mi boca a boca desmesurada"

    bicos,
    Aldabra

    ResponderEliminar
  10. conatos cotidianos, visualizados en momentos etereos, y el humo consume al cigarrillo y sus labios los tuyos. Muy buena Gustavo, me encanta tu estilo

    ResponderEliminar
  11. Qué bueno sería desalojar a los fantasmas con un cigarrillo...
    Pero parece, que además, hacen falta tus labios.

    Un beso Gus. Me encantó

    ResponderEliminar
  12. Es ella
    la que movió los hilos.

    Y él, silencioso, esperó.

    Otra mirada sobre la brasa
    (esta vez la de él),
    reinventándose,
    como si eso
    encendiera nuevamente el ciclo...



    Hermoso

    ResponderEliminar
  13. Ella fuma, besa, ama, y además te inspira.

    Es un prodigio.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  14. Hola Gus...
    Cómo va?
    Ella... hermosas palabras, una descripción genial para imaginar paso a paso, segundo a segundo lo que sucede...
    te dejo un regalo,
    con otro sentido, escrito por Prevert:
    DESAYUNO

    Echó café
    en la taza.
    Echó leche
    en la taza de café.
    Echó azúcar
    en el café con leche.
    Con la cucharilla
    lo revolvió.
    Bebió el café con leche.
    Dejó la taza
    sin hablarme.
    Encendió un cigarrillo.
    Hizo anillos
    de humo.
    Volcó la ceniza
    en el cenicero
    sin hablarme.
    Sin mirarme
    se puso de pie.
    Se puso
    el sombrero.
    Se puso
    el impermeable
    porque llovía.
    se marchó
    bajo la lluvia.
    Sin decir palabra.
    Sin mirarme.
    Y me cubrí
    la cara con las manos.
    Y lloré.

    Espero que te guste tanto como a mi...
    te quiero amiguito,
    Rox

    ResponderEliminar
  15. Me has provocado escalofríos... cuando eso pasa, las letras hablan y hablan desde lo más profundo.

    Hermoso Gustavo, simplemente hermoso.

    ResponderEliminar
  16. Camarada,
    tu intento ha despertado mis ganas de escribir.
    Si no te molesta creo que voy a robarte a esa mujer por unas horas…
    Un gran abrazo, y gracias, ya son dos los regalos que te debo.

    ResponderEliminar
  17. El humo del cigarro, la nicotina entre sus dedos, el aliento de gran fumadora le dolvieron la tranquilidad de volver a sentirla suya!
    Excelente post, gracias por el premio pase antes, pero mi pc a veces no me deja coemntar!
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  18. Los cigarrillos son nocivos pero a la vez tan novelescos y cinematográficos...dan para tanto...

    BSS

    ResponderEliminar
  19. Tiene cierta sensualidad el humo de un cigarrillo, serpentea entre los dedos, baila, se va. Azulea y asciende como velo arabesco danzando al son de la música, la sensual "danza del vientre" de nuestra respiración, al son de los tambores de nuestros corazones; es un palpitar conjunto que acaba por entonar un beso, suave y sediento.

    Precioso poema Gustavo, aunque no fume.
    un beso,
    ana.

    ResponderEliminar
  20. Deleite de instantes ligagos al humo del tabaco, tan envolventes como el propio humo.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  21. Gussss!!!
    te quier mucho...
    solo eso
    Rox

    ResponderEliminar
  22. Hablas de ELLA y es una metáfora.
    Es humo en tu nostalgia.
    Esa imagen me trae tu poema, humo envolviendo tu silencio.
    Un abrazo.
    Alicia

    ResponderEliminar
  23. gustavo
    prometo volver mañana en la mañana y leer con calma
    por mientras enlacé tu blog al mío para no perderlo

    ...no es tan desordenado como dijíste jijijiji

    un saludo de paz
    desde este lado de la cordillera

    elisa

    ResponderEliminar
  24. Este post debiera llevar la leyenda que dice: El fumar es perjudicial para la salud - Ley Nº 23.344

    saluditos

    ResponderEliminar
  25. no me mates... otro premio en mi BLOG!
    besotes GUS Gus!!!!!
    Rox

    ResponderEliminar
  26. solo puedo agradecer por las palabras que escribes, me llevan lejos de la realidad. me transporta y me convierten en parte del relato.
    Hacia tiempo no me pasaba.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Horrible esperanza

Sumido a la frescura más vital
del ardor violento del olvido sobre la piel
imaginando la existencia frágil
dentro de este envase sin caducidad
pero que vencerá de todas formas
me propongo
lavarlo con fuego
ensuciarlo con nubes
perfumarlo con aire infecto
tocarlo con magia develada
entregarlo a la desidia de ella
enfermarlo con vicios al vicio
liberarlo con mandarinas de estación
y romperlo en una sola fracción.

Me llevaré a caminar en la maleza
guiado por la pura intuición de sus fronteras
para que la naturaleza me explote en las tripas
poniendo la confianza en el silencio
de la sordera y la muda palabra
que se ignorará a inconciencia
para respirar hondo, orondo y sencillo
al ritmo airoso de una canción desconocida
cantada con pulso ausente para
la danza de la furia enloquecida
que enloquecerá furiosa y letal
de cara al concierto íntimo de mis propias iras.

El viento soplará bravo como sopla el viento
en estas épocas de poco coraje
que entre maldades provocadas
viene a impregnar…

Por si acaso

Si usted señora
acaso se atreva a escucharme,
le diría que nada yace bajo el lacio
porque no quedaron cabales ni posibles
y la salubre ansiedad no es madre de miedos.

Si usted misma
fuese a tropiezos sobrevolando,
la acogería donde no anida el rumor
porque he dejado de ser por este cuerpo
y amuro en mis pesadillas una rasca de sueño.

Si usted también
apostara y acertara en rodearme,
le entendería lo que bien sepa decir
porque a fuerza he escuchado maldades
y he aprendido a separar palabras sin sentido.

Si usted ahora
lanzara fuerte y artero el rayo,
le consentiría amaneceres ajustados
porque no hay noche de ayer mejor a hoy
y sepa señora que ya no persigo vanas victorias.

Si usted mañana
oyera de mi boca un imposible,
no inquiete sus romanceras alarmas
porque no suplicaré sus beneficios severos
y estaré en la puerta de sus labios por si acaso.


Renacernos

Un día cualquiera
para el inicio de todos los días
nos caeremos al barro.
Nos volveremos al barro
y del barro nos reinventaremos
para fundar oportunidades
para saltar al otro lado
y desde el otro lado
renacernos.

Un tiempo cualquiera
para el reincio de los tiempos
nos reinauguraremos en adelabios.
Nos volveremos ademanes en la piel
y del puro cuero crearemos un nosotros
para antojarnos errantes
para dejarnos llevar sin traernos
y desde todas las distancias
renacernos.

No sabremos de saber, todo.
No podremos de poder, todo.
No renunciaremos de abandonar, todo.

Desde nuestros confines
oportunamente nos reiniciaremos
para humanizarnos cuando lo salvaje
ya no nos salve.

Para humanizarnos desde el barro
de agua y humus.

Para caernos, ¿por qué no?
Y renacernos.