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Lo mismo que tantos


Cantó por cuadras
consignas que apenas si entendía.
Sí entendía,
que todos a cuantos viera
protestaban
y él tenía por lo que levantar su voz
sus manos y sus ojos
que apenas leían
las pancartas.
Bombos y platillos
lo aturdieron por un momento
pero caminar por el medio
de la avenida era nuevo.
Sonrío y se alegró
por estar en tamaña fiesta
y junto a esos que alentaban
con sus megáfonos
caminando de espaldas
casi bailando.

Llegó por primera vez
a la plaza despoblada de palomas.
Vio los pañuelos encanecidos
de las madres de la plaza.
Vio entre el gentío la pirámide
y los árboles poblados
de pájaros morochos
sin camisa.
Vio entre la gente
la cara de una niña que conocía
de la otra cuadra de su cama.

Luego el canto de todos
se distorsionó
hacia lo inexplicable.
Las sirenas policiales
gritaban rompiendo
las arengas,
las espaldas,
las bocas,
las cabezas.

Todos corrían.

El también.

Sabía cómo hacerlo.
Lo aprendió en la peatonal
a pocas cuadras de su cama,
cuando robó
para el pan
o los turrones
del kiosco.

Corrió gritando
eufórico por hacer lo mismo que tantos.
Era uno más.
Así lo sintió.

Y la policía
y sus caballos
y sus escudos y cascos
y sus tanques antimotines
y sus armas
disparando.

¡Pum!.

La ciudad
se puso roja
en un instante.
Y ese sabor espeso en la boca.
Y el dolor en un costado del pecho.
Y todos corrían.

Llegó a sentarse
cuatro escalones abajo
en la escalera del subterráneo.
Se acomodó sobre su lado
como cada noche
desde tanto tiempo
que ni lo recordaba.
Pasó frente a sus ojos
el rostro de una madre inventada,
de sonrisa dulce
y vestido limpio.

Los silencios
ganaron todos los rincones de la avenida.

La noche llegó.

- Mi sargento!. Mire, acá hay un pibe muerto!.
- Es verdad. Llamá a la ambulancia. Que no se arme quilombo. ¿Entendido cabo?.
- Positivo mi sargento!.


Comentarios

  1. Ese final venía casi inevitable, después de tu anticipación.
    Si te sirve, me transportó a atisbos de lágrimas que no salieron, pero están todavia a punto. Me produjo tristeza e impotencia, como si de
    verdad hubieras contado este hecho ocurrido hace minutos. Pero, es verdad que ocurre a cada minuto.
    No te puedo decir muy lindo, sólo murmurar qué "bastardo", removiendo
    el dolor no olvidado.
    Qué cosa, tantas plazas abandonadas en nuestro país y ésta tan memoriosa!!!
    Un abrazo

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  2. Lo de la madre inventada me desarmó.

    Esta muy bueno.

    Saludos...

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  3. Es increíble que esto sea parte de la vida cotidiana!.
    Lo que escribís ayuda a quienes te leen, a tener una visión real del mundo.
    Cada vez que puedo leer algo tuyo me alegro mas de ser tu hija, aún más el poder compartir momentos eligiendo cosas para la vida y cosas inolvidables, entre ellos: Libros y el amor a las letras.
    Tu forma de escribir es cada vez mejor, se nota que disfrutas lo que hacés y siempre lo vas intentar!.
    Papá,te amo!!!!

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  4. Bea: Pensé en enviarlo a dormir a su cama de la escalera, pero escogí en completar la tragedia que conlleva el abandono.
    Te devuelvo el abrazo y gracias.

    Patto: La madre que el se inventa es modesta, sólo una sonrisa dulce y un vestido limpio. Suficientes para contrastar a tantas madres y a tantos que evadían su sonrisa y se alertaban por su higiene.
    ¿Por dónde empezar?.
    Por no negar la realidad.
    Saludos.

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  5. Hija. Hija. Hija.: Claro que es increible y también avergonzante.
    Ojalá siempre pueda ayudarte a tener la visión que mencionás. Ojalá esto te ayude.
    No estoy del todo de acuerdo que vengas por aquí, pero a la vez, me alegra mucho que lo hagas.
    Qué linda nuestra lista de amores!.
    Qué orgullo y cuánta felicidad me dá ser tu padre!.
    Hija, te amo!!!!. Tanto!.

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  6. Gustavo

    me alegro por esa buena vibración que tenéis padre e hija
    y por supeusto me alegro por este tipo de poesía, me alegro por aquellos que escriben sobre el dolor de los demás porque quizá ellos ya no pueden hacerlo, me alegro que haya poetas como tú gritando en contra de la injusticia ...

    un abrazo

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  7. Tomas: Cada día que pasa la relación con mi hija es mejor. Pronto cumplirá sus diez años y es asombrosa su forma de pensar. Nos amamos!.

    Anhelo que mis intentos lleguen a ser un grito que se escuche y cunda de tal forma, que de una vez por todas nos pongamos a echar manos a tantos asuntos de los que deberíamos tener vergüenza como especie.
    Cada país tiene su llanto. Mira el voto de la ETA. Mira los recluidos de Chiapas y las maquiladoras de Juares y Puebla. Mira el muro de los yanquis y el de los israelíes. Mira a Colombia y las tonteras de su gobierno y las FARC. Mira toda Africa. Mira a Irak a Afganistan a Iran a Palestina. Mira al niño de cada semáforo de cada esquina de países como el mío y sus bolsas de pegamentos.
    ¿Qué hemos hecho y qué seguiremos haciendo?.
    Mi niña cumplirá diez años y su mirada es consciente. Por lo menos sabrá que no me he quedado en silencio.

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  8. gracias Gustavo, ¿10 años? guau

    tienes razón, cualquier país tiene lo suyo pero todos tenemos niños eb los semáforos, niños que no comprenden el mundo porque sus padres, es decir, nosotros no damos los auténticos valores, puede por dejadez, por el trabajo, por ...
    y los que podemos debemos alzar la voz, nunca callar, no

    un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Tienes un blog lleno de cálidos sentimientos, de lucha, y de esperanza.

    Es conmovedor y escalofriante lo que has escrito.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  10. este escrito me recuerda a tantos gritos desesperados, a tanta injusticia...
    gracias Gustavo, palabras que nunca se llevará el tiempo...

    ResponderEliminar
  11. Tomás: Las excusas y hasta las razones, pueden ser innumerables. Lo que cuenta es la acción. Aquello que nos surja y modifique. Es nuestra obligación alzar la voz. Es nuestra obligación denunciar. Es nuestra obligación y es hora de cumplir con ella.
    Abrazo.

    Elbereth: Quiero citar a una artista que admiro: "¡Hace tiempo que me desangro y ninguno se ha fijado!". Creo que sabes de quién hablo. Pues bien, si los cálidos sentimientos, la lucha y la esperanza, consiguen que no dejé de escuchar esos gritos, aquí estaré, dejando la vida en cada intento.
    También te saludo.

    Enre: Ese es el objetivo!. Apelar a tu memoria... a tus emociones... a tus acciones.
    Gracias por el encanto de tu existencia.

    ResponderEliminar
  12. Escalofriante, y aún más duro por el contraste de sentirse parte de "la fiesta", por evocar a una madre con sonrisa.

    Y el final irremediable...

    ResponderEliminar
  13. Tal vez se conocieron...
    tal vez se ignoraron...pero ambos de alguna manera representan esa parte tan triste de una realidad que no podemos cambiar!Un gusto y sea bienvenido!!

    ResponderEliminar
  14. Sylvana: Un niño en la calle siempre contrasta. Es el lado negativo de nuestra sociedad.

    Elipse: Te espero por aquí ame nudo y quiero que sepas que me ha dado mucho gusto visitar tu impulso voluntario.

    ResponderEliminar

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Horrible esperanza

Sumido a la frescura más vital
del ardor violento del olvido sobre la piel
imaginando la existencia frágil
dentro de este envase sin caducidad
pero que vencerá de todas formas
me propongo
lavarlo con fuego
ensuciarlo con nubes
perfumarlo con aire infecto
tocarlo con magia develada
entregarlo a la desidia de ella
enfermarlo con vicios al vicio
liberarlo con mandarinas de estación
y romperlo en una sola fracción.

Me llevaré a caminar en la maleza
guiado por la pura intuición de sus fronteras
para que la naturaleza me explote en las tripas
poniendo la confianza en el silencio
de la sordera y la muda palabra
que se ignorará a inconciencia
para respirar hondo, orondo y sencillo
al ritmo airoso de una canción desconocida
cantada con pulso ausente para
la danza de la furia enloquecida
que enloquecerá furiosa y letal
de cara al concierto íntimo de mis propias iras.

El viento soplará bravo como sopla el viento
en estas épocas de poco coraje
que entre maldades provocadas
viene a impregnar…

Por si acaso

Si usted señora
acaso se atreva a escucharme,
le diría que nada yace bajo el lacio
porque no quedaron cabales ni posibles
y la salubre ansiedad no es madre de miedos.

Si usted misma
fuese a tropiezos sobrevolando,
la acogería donde no anida el rumor
porque he dejado de ser por este cuerpo
y amuro en mis pesadillas una rasca de sueño.

Si usted también
apostara y acertara en rodearme,
le entendería lo que bien sepa decir
porque a fuerza he escuchado maldades
y he aprendido a separar palabras sin sentido.

Si usted ahora
lanzara fuerte y artero el rayo,
le consentiría amaneceres ajustados
porque no hay noche de ayer mejor a hoy
y sepa señora que ya no persigo vanas victorias.

Si usted mañana
oyera de mi boca un imposible,
no inquiete sus romanceras alarmas
porque no suplicaré sus beneficios severos
y estaré en la puerta de sus labios por si acaso.


Renacernos

Un día cualquiera
para el inicio de todos los días
nos caeremos al barro.
Nos volveremos al barro
y del barro nos reinventaremos
para fundar oportunidades
para saltar al otro lado
y desde el otro lado
renacernos.

Un tiempo cualquiera
para el reincio de los tiempos
nos reinauguraremos en adelabios.
Nos volveremos ademanes en la piel
y del puro cuero crearemos un nosotros
para antojarnos errantes
para dejarnos llevar sin traernos
y desde todas las distancias
renacernos.

No sabremos de saber, todo.
No podremos de poder, todo.
No renunciaremos de abandonar, todo.

Desde nuestros confines
oportunamente nos reiniciaremos
para humanizarnos cuando lo salvaje
ya no nos salve.

Para humanizarnos desde el barro
de agua y humus.

Para caernos, ¿por qué no?
Y renacernos.